Oiga señor de ojos muertos, lleva el color de la niebla en ellos, óigame señor de sonrisa oxidada estoy cansado de verle sangrar los oídos y que me apunte con 3 dedos.
Usted ya no tiene un nombre, en un pantano se le ahogó; tardé en llegar pero aun era temprano sus oídos no dejaban de sangrar su estúpida cabellera llegaba al piso y no podía caminar ya.
Usted ya no tiene un nombre, en un pantano se le ahogó; tardé en llegar pero aun era temprano sus oídos no dejaban de sangrar su estúpida cabellera llegaba al piso y no podía caminar ya.




